La etapa de Rúben Amorim en el Manchester United llegó a su fin tras la decisión de la directiva de despedir al técnico portugués, poniendo punto final a un proyecto que nunca terminó de consolidarse en Old Trafford.
Fin de ciclo en Old Trafford: el United despide a Rúben Amorim
La etapa de Rúben Amorim como entrenador del Manchester United llegó a su fin este domingo, poniendo punto final a un proyecto que nunca terminó de despegar en Old Trafford. El técnico portugués, contratado como una apuesta de futuro tras su exitoso paso por el Sporting de Portugal, no logró revertir la profunda crisis deportiva del club inglés y fue destituido tras una serie de resultados decepcionantes.
La decisión fue tomada por la directiva luego del empate ante el Leeds United y en un contexto de creciente tensión interna, tanto por el rendimiento del equipo como por diferencias en la gestión deportiva y el mercado de fichajes.
Un nombramiento ilusionante que chocó con la realidad
Amorim asumió el cargo en noviembre de 2024, tras la salida de Erik ten Hag, con el desafío de reconstruir a un gigante venido a menos. Su perfil encajaba con la idea de modernizar al club: entrenador joven, con identidad táctica clara y antecedentes exitosos en Portugal.
Sin embargo, el Manchester United que recibió estaba lejos de ser un equipo moldeable a corto plazo. Una plantilla desequilibrada, lesiones constantes y una presión estructural permanente dificultaron la implementación de su característico sistema con defensa de tres centrales y carrileros largos.
Estadísticas de la era Rúben Amorim en el Manchester United
Los números finales reflejan un rendimiento insuficiente para un club de la magnitud del United:
- Partidos dirigidos: 63
- Victorias: 24
- Empates: 18
- Derrotas: 21
- Porcentaje de victorias: 38,1%
- Promedio de puntos por partido: 1,23
En Premier League
- Victorias: 15
- Empates: 13
- Derrotas: 19
- Posición más baja: 15.º puesto en liga
- Clasificación europea: No logró el acceso a competiciones europeas.
Se trata de uno de los peores registros de un entrenador del Manchester United en la era Premier League, incluso por debajo de ciclos breves e interinos del pasado reciente.
Derrotas clave y momentos críticos
El ciclo de Amorim estuvo marcado por varios golpes duros. Entre ellos, la final perdida de la Europa League ante el Tottenham, que privó al club de un título y de una vía directa hacia la Champions League.
A esto se sumaron derrotas ante rivales directos y equipos de la zona media-baja, además de una alarmante irregularidad: el United nunca encadenó una racha prolongada de victorias que permitiera creer en una recuperación real.
Tensiones internas y mercado de fichajes
Más allá del césped, la etapa de Amorim también estuvo condicionada por conflictos internos. El técnico reclamó mayor poder de decisión en la planificación deportiva, lo que generó fricciones con la dirección de fútbol del club.
Pese a una inversión considerable en refuerzos durante su mandato, los fichajes no lograron elevar el nivel colectivo ni resolver problemas estructurales del equipo.
Un vestuario sin estabilidad ni identidad
Uno de los principales señalamientos al ciclo fue la falta de identidad sostenida. El United mostró tramos de presión alta y buen juego posicional, pero sin continuidad. Las constantes modificaciones tácticas y la rotación forzada por lesiones impidieron consolidar una base sólida.
El después de Amorim: un nuevo interinato y viejos dilemas
Tras su despido, el Manchester United apostará por un entrenador interino mientras la directiva evalúa el próximo paso, con la posibilidad de esperar hasta el verano para designar un técnico permanente.
El club vuelve así a un escenario ya conocido: urgencias deportivas, presión institucional y la búsqueda de un líder capaz de devolverle competitividad y prestigio a uno de los históricos del fútbol europeo.
Conclusión
La era Rúben Amorim en el Manchester United se cierra como una oportunidad frustrada. Un proyecto ambicioso que nunca encontró el contexto ideal para desarrollarse y que confirma que los problemas del United exceden largamente al entrenador de turno.
El desafío, una vez más, será transformar el cambio en el banquillo en un verdadero punto de inflexión.
