Las decisiones arbitrales hicieron acto de presencia en Lezama

Derbi de alto voltaje en las Instalaciones Deportivas de Lezama. El Bilbao Athletic y el Barakaldo se veían las caras en un partido crucial para los intereses de ambos equipos. Por un lado llegaba el conjunto dirigido por Jokin Aranbarri, que sufrió un duro varapalo la última jornada en casa ante el Avilés, tras cosechar tres victorias seguidas que le auparon a los puestos de promoción de la categoría. Aun así, y con bajas importantes, intentaban hacer frente al conjunto baracaldés para volver a la senda de la victoria.
Por otro lado se encontraba el equipo dirigido por Imanol de la Sota. El exentrenador de la cantera rojiblanca llegaba con el conjunto en buena dinámica tras lograr tres victorias ante rivales complicados en las últimas jornadas. Además de buscar la cuarta consecutiva, los gualdinegros querían ganar al Bilbao Athletic para superarles en la clasificación y, quién sabe, soñar con los puestos de play-off de la categoría.
El partido empezó muy disputado, prácticamente con un ritmo frenético. El Barakaldo se mostró serio en defensa y directo en ataque. Pero en el minuto 10, el conjunto gualdinegro se quedó con un jugador menos tras la expulsión del guardameta Ispizua. La jugada fue revisada tras la insistencia del equipo dirigido por Imanol de la Sota en que no era expulsión, pero la colegiada del encuentro, Olatz Rivera, decidió mantener la cartulina roja para el portero cedido por el Eibar. La afición visitante, desplazada en masa al encuentro, mostró su desacuerdo con la decisión.
Más allá de amedrentarse, el Barakaldo tuvo unos minutos de mucho poderío tras la expulsión y supo sostener con creces su seriedad defensiva. Además, con su juego de disputas y segundas jugadas, fue superior en algunos momentos a un Bilbao Athletic al que le costaba tener claridad con el balón debido a la intensidad baracaldesa.
Con el paso de los minutos, el Bilbao Athletic cada vez se iba sintiendo más protagonista en el partido, circulando el balón con rapidez y superando líneas de presión visitante con suma facilidad. De ahí llegaron las ocasiones de Ibai Sanz o Gift, entre otros, ya que la mayoría de las acciones de peligro de los cachorros nacieron por la banda izquierda, con un Gift y un Ibon Sánchez que supieron encontrarse sobre el terreno de juego.
A falta de escasos minutos para la finalización del primer tiempo, Eder García anotó un señor gol, pero la colegiada tuvo que recurrir al VAR para anular la jugada debido a una infracción de Gift en el inicio de la acción. Acto seguido, tras ponerse el balón en juego, el Barakaldo forzó un córner que a la postre sería otro gol anulado por fuera de juego en el remate a la red.
Tras un primer tiempo frenético y con mucha polémica, el choque llegaba al descanso con un partido completamente abierto de cara a la segunda mitad. La afición gualdinegra creía en los suyos y veía muy posible el asalto al feudo rojiblanco.
La segunda mitad comenzó con un Barakaldo muy intenso y con las ideas claras, forzando al Athletic a jugar en largo en más de una ocasión. Pero el primer tanto llegaría por parte del equipo local: tras un barullo en el área procedente de un córner botado por Ibon Sánchez, Aimar Duñabeitia adelantaba a los suyos en el marcador y desatascaba el partido. Los minutos posteriores al tanto local fueron de mucho juego trabado y sin un dominador claro.
Más allá del ecuador de la segunda mitad, el Barakaldo se quedaba con nueve jugadores tras la expulsión por doble amarilla, más que discutible, de Pedernales, algo que complicaba mucho sus opciones de puntuar. Y pese a que los visitantes lucharon con todo, en un contragolpe fulgurante el Bilbao Athletic marcaba el gol de la sentencia a través del ex-gualdinegro Endika Buján.
Tras algún que otro encontronazo entre futbolistas y miembros de los banquillos, la colegiada señalaba el final de un partido polémico y pasado por agua. Pese a las expulsiones, el Barakaldo peleó, pero no pudo sumar ningún punto. Por su parte, el Bilbao Athletic volvió a la senda de la victoria en un encuentro en el que tuvo problemas para dominar con claridad.
