San Valentín nos regala un Espanyol-Celta que se saldó con un empate, en un partido que pudo caer para los dos lados.
Aspiraciones europeas
En este inicio sabatino de la jornada 24 de LaLiga, disfrutamos de un choque entre dos de las grandes revelaciones y «fan-favourites» de la competición. Tanto Espanyol como Celta viven una temporada magnífica, desplegando un fútbol muy divertido, y consolidándose como máximos candidatos a disputar competiciones continentales el año que viene.
Sin embargo, ninguno de los dos conjuntos llega en su mejor momento. Por su parte, los periquitos no conoce la victoria en liga desde el 22 de diciembre, en la victoria 1-2 ante el Athletic, en la jornada 17. Tras ello, 2 empates y 5 partidos perdidos, con dos derrotas ante los otros dos equipos de Catalunya: FC Barcelona y Girona.
El Celta, por su parte, encadenaba 4 fechas ligueras sin sumar de 3 puntos, acumulando tan solo 2 de los 12 que podrían lograr. Con el partido de Europa League ante el PAOK en el horizonte, los vigueses llegarían a Cornellá con la intención de volver a arrancar motores, tras los baches de la «cuesta de enero».
FICHA TÉCNICA:
XI INICIAL ESPANYOL: Dmitrovic, El-Hilali, Riedel, L. Cabrera, C. Romero, Lozano, E. Expósito (Urko González (56´), Ngongue (Kike García, 56´), Pickel (Dolan, 56´), Milla (J. Torrents, 72´) , R. Fernández (R. Terrats, 83´)
XI INICIAL CELTA: Radu, J. Rodríguez (I. Aspas, 87´), Starfelt, M. Alonso, J. Rueda (MIngueza, 70´), F. López, M. Román (M. Vecino, 87´), Carreira, Jutglá (Moriba, 70´), B. Iglesias, Swedberg (P. Durán, 70´)
Muchos tanteos, poco dominio
Las dos escuadras se respetaron mucho en el primer tramo del encuentro. Los gallegos saldrían decididos a hacerse con el dominio del balón, mientras que los locales se sentían cómodos esperando las pérdidas rivales, y aprovechando sus contraataques. En la primera parte no se dispondría de grandes jugadas de gol, ya que ninguno de los dos equipos consiguió imponerse.
La posesión sería, en líneas generales, totalmente controlada por los visitante, aunque las más claras las tuvieron los de Manolo González. El primer buen disparo del encuentro saldría de los pies de Edu Expósito, quien, con un potentísimo cohete desde 3/4 de campo, probaría los reflejos de Radu, que solventó el peligro con una excelente estirada.
Apenas unos minutos después, Roberto Fernández tendría otra ocasión clamorosa -aunque después anulada por fuera de juego- en un mano a mano contra el cancerbero rumano, que sacaría a relucir sus superpoder felinos para atrapar el balón.
A partir de entonces, el partido se establecería. El Espanyol echaría de menos el talento y los pies de Javi Puado -baja por lesión-, y no era capaz de construir con pases en largo. El Celta, como parece ser norma, maldecía su falta de claridad en campo rival, sin conseguir asustar a la defensa catalana.
El remedio perfecto para estas dificultades en la toma de decisiones en área rival es, como bien saben en Vigo, un jugador como Fer López. El canterano, desde su regreso a la ciudad olívica, está causando sensación -si es que algún día dejó de hacerlo-. El mediapunta, al que Claudio colocó este mediodía en la medular, filtraría un balón exquisito a Javi Rueda, el AVE particular de los gallegos. Con su particular velocidad -es de los jugadores más veloces de todo el campeonato- pisaría el área de Dmitrovic, y encontraría a Jutglá en el segundo palo, que solo tuvo que empujarla. Delicioso jugar celeste, que pudo finiquitar el delantero catalán en el 38´, finalizando una sequía de más de 4 meses sin encontrar portería.
Sin mucho más peligro, Cuadra Fernández señalaría el final de los primeros 45, con ventaja por la mínima del Celta de Vigo.

Idas y -muchas- venidas
Si algo está quedando claro en las segundas mitades de las dos plantillas -además de un nivel tremendo- es que las segundas partes prometen ser, cuanto menos, frenéticas. Esta jornada 24 no sería menos, y así lo demostraría Dmitrovic en el 47, con una increíble parada ante un profundísimo Carreira, que a piques estuvo de aumentar la ventaja para los suyos.
El inicio fulgurante celeste fue, con el paso de los minutos, sofocando por el buen-hacer de los pericos. En el ecuador de esta segunda parte encontraron su nivel, sometiendo a los celtiñas a su ritmo de juego. Sería así como en el minuto 67, después de mucho intentarlo, un balón llovidísimo caería en Kike García. El ariete, con un recurso propio de un auténtico killer, conseguiría domar el esférico, y fusilar al arquero rumano; para alcanzar el empate.
La igualada acrecentó la velocidad, y enloqueció las pizarras de los dos banquillos. El estadio de Cornellá se convirtió en un campo de batalla, con continuas y rampantes estacadas de los dos equipos, que no pararían hasta salir de la liza con la victoria.
El primer espadazo lo daría el «Panda». Tras una serie de multitudinarios rebotes en área espanyolista, el de Santiago de Compostela, tirado en el suelo tras un remate previo, asestaría un golpe fatal, consiguiendo el 1-2 provisional. Para mala fortuna del delantero, una larguísima y polémica revisión del VAR anularía el tanto por fuera de juego.
Este no-gol fue la guinda del pastel, acabando de descontrolar el tramo final. Un par de jugadas posterior anulación, el Espanyol reclamaría hasta 2 penaltis en un ataque sumamente peligroso. Esa misma jugada, acabaría con una intervención milagrosa de la defensa catalana, que se salvó de un Pablo Durán que ya se estaba relamiendo.
En este río tan revuelto, consiguió pescar Dolan. El inglés adelantaría a sus compañeros en el marcador en el 86´, tras una incursión de Terrats, consiguiendo el ansiado premio. Entrarían al terreno, luego el tanto, Iago Aspas y Matías Vecino, que debutaría con su nuevo equipo, tras su fichaje proveniente de la Lazio.
El equipo arbitral daría 8 de añadido, un clima en el que el Celta se siente más que cómodo. Totalmente volcado en ataque, el primer susto saldría de una genialidad de Aspas. El «príncipe das bateas» casi empata la contienda con un disparo desde la frontal, en uno de los primeros balones que pasaron por sus pies.
Y, después de ir tanto a la fuente, el cántaro vigués consiguiendo romperla. Una vez más, Carreira, ya casi afincado en área rival, pisaría línea de fondo para encontrar a Durán. El «búfalo de Tomiño», de espaldas a portería, asistiría de taco a Borja Iglesias. El internacional, tras avisar previamente, cumpliría la «ley del ex», consiguiendo el 2-2 en el 93´.
La última de la tarde sería, de nuevo, del capitán celeste. El de Moaña remataría arriba, sin poder acabar la remontada, de la forma más épica posible.

Cinturones abrochados
Tras el empate, la situación en la parte medio-alta de la clasificación se aprieta todavía más. EL Betis tiene una nueva oportunidad de segur alejándose, consolidándose en la quinta posición. Por detrás, Real Sociedad, Osasuna y Getafe acechan esa séptima posición, y fantasean con disputar la jornada europea de los jueves la próxima temporada.
