El juvenil verdiblanco sella su pase a la final de la Copa del Rey juvenil 26 años después tras una remontada histórica ante el Celta, anotando en el último minuto para vencer por 3-2 al conjunto gallego, que llegó a ponerse con una ventaja de 2-0.
Desde el inicio del encuentro ambos equipos propusieron un fútbol directo, de ida y vuelta, con desplazamientos largos buscando la presencia en área rival. Sin embargo, fue el Celta el que gozó de las primeras ocasiones claras del partido y el que primero golpeó en el marcador. Una falta en la frontal centrada por Sobral dejó el balón muerto en el área bética y un mal despeje de la zaga verdiblanca provocó un rebote en Curro Macías, que acabaría introduciendo el balón en su propia portería para poner en ventaja a los gallegos.
El encuentro siguió con la misma tónica y una presión alta del Celta tres minutos después provocó un nuevo error de Curro Macías, que perdió la posesión ante Kibet en la frontal del área verdiblanca. El atacante celtista se plantó en un mano a mano ante Manu González que no desaprovechó y batió al portero bético para poner el 2-0 en el marcador.

No obstante, el Real Betis dio un último golpe antes del descanso para recortar distancias a través de Morante, uno de los jugadores más destacados del juvenil verdiblanco y que ya ha contado con alguna oportunidad en el primer equipo. Tras una pugna por el balón en el centro del campo, Romero se quedó con el esférico y abrió a banda para Morante, quien encaró a su defensor y, nada más adentrarse en el área, disparó raso al primer palo sorprendiendo al portero celtista y poniendo el 1-2 con el que se llegó al descanso.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto gallego dio un paso atrás para defender la ventaja que tenía y los de Javier Barrero empezaron a ser más protagonistas con el balón. Sin embargo, no fue hasta el minuto setenta cuando llegó el empate verdiblanco. Una combinación en la banda derecha del conjunto bético permitió a Iván Corralejo adentrarse en el área y, cuando parecía que tenía que definir, dar un pase atrás para que Rubén De Sá anotara a puerta vacía el gol del empate.
El juvenil heliopolitano siguió proponiendo y dominando hasta el final del encuentro, pero no fue hasta el minuto noventa cuando se adelantó por primera vez en el marcador y selló su clasificación para la final. González y Fierro protagonizaron la jugada decisiva de la remontada, pues fue González quien encaró por banda izquierda y puso un balón al área con ventaja para que Fierro controlara y anotara el 3-2 definitivo que confirmaba la presencia del Real Betis en la final del domingo.

El Betis ya espera rival en la final de la Copa del Rey juvenil, una final a la que ha llegado a base de remontadas en octavos (ante el Granada), cuartos (ante el Madrid) y semifinales (ante el Celta), demostrando su capacidad para levantar partidos en los que se encuentra por detrás en el marcador. El rival saldrá de la semifinal entre FC Barcelona y Deportivo de la Coruña y la final se disputará el 15 de marzo a las 11:45.
