Hoy se cumplen 15 años del momento que cambió nuestras vidas.
«Bueno, llevo el balón hacia arriba, pasé el medio campo y hay como una especie de rebote»….»Y yo tal y como me llega, pues le doy de tacón a Cesc»…. «Y yo se la paso a Jesús»…»Y veo a Torres abierto en banda que recibe»… «Y veo a Andrés que hace un desmarque a la espalda del lateral de ellos, y el balón no llega y lo rechazan»… «Me cayó a mi y al ver a Andrés allí pues, no digo que fue fácil pero Andrés estaba en una buena posición de mí en diagonal para darle el balón»…. «Se para todo y solo estamos yo y el balón: como cuando ves una imagen en cámara lenta, pues para mi fue así. Es difícil escuchar el silencio, pero en ese momento escuché el silencio y sabía que ese balón iba dentro». (extracto del documental «Informe Robinson», capítulo Mundial 2010)
Hace 15 años ya que somos campeones del mundo, pero no todo fue un camino de rosas: hace 15 años ya (y alguna semana más) de ese debut que asustó a un país entero con esa derrota inesperada ante Suiza, hace 15 años ya de ese doblete de Villa ante Honduras que nos dio fuerzas para afrontar, hace 15 años ya, esa victoria ante Chile con un gol descomunal del guaje y la primera pincelada de Andresito, que nos hizo pasar primeros de grupo con un fútbol ya reconocible. Hace 15 años ya de esos octavos de final ante la Portugal de Cristiano Ronaldo en un partido rocoso, dónde una genialidad de Xavi unida a la picardía de nuevo de Villa nos llevaron a cuartos. Hace 15 años ya de esos penaltis ante Paraguay: el fallado por Xabi Alonso (en cuyo rechace el árbitro se comió otra pena máxima), y sobre todo, el parado por El Santo a Cardozo (con ayuda de Pepe Reina), que revivió a una España en la UCI y nos dio adrenalina para ejecutar la jugada mas rocambolesca de la historia de nuestro país, con el gol de Villa, para superar la famosa maldición de cuartos. Esta prueba de fuego superada, hace 15 años ya, provocó unos días más tarde que un central de cabello rizado y con rasgos de tiburón, mutase en ángel para volar por encima del muro de Alemania y lograr así batir en semifinales a la por entonces tricampeona mundial.

Y sobre todo, hace 15 años ya de ese 11 de Julio de 2010, de la final de un Mundial: hace 15 años ya de esa patada de Nigel De Jong a Xabi Alonso en el pecho que el árbitro solo sancionó con amarilla (dejando claras sus intenciones) de esos centros rematados por Ramos y Villa que casi acaban en gloria, y de contener el aire en esos dos mano a mano de Robben, siendo en el primero toda una nación la que le cedió el tobillo a San Iker para obrar el milagro, mantener el 0-0 y aliviar de un infarto a 45 millones de personas. Y hace 15 años ya de ese minuto 116: de esa internada de Navas por la banda, de esos rebotes provocados por la fatiga y del balón que le llega a Cesc: Cesc para Iniesta, no hay fuera de juego, vamos Iniesta!!!…
En estos largos 15 años se han logrado un montón de éxitos en el fútbol español: dos Eurocopas más, una Nations League y múltiples Champions y Europa Leagues a nivel de clubes que nos han erigido como referentes a todos los niveles del fútbol mundial, pero nada comparable a lo ocurrido en el Estadio de Johannesburgo el 11 de Julio de 2010.
Hace 15 años ya, y para toda la eternidad, que todos los españoles podemos gritar: Somos Campeones del Mundo.
