El PSG resuelve el partido en la primera parte, ante un Madrid echa de menos a Huijsen.
El MetLife acogió un auténtico partidazo. El ganador de la máxima competición europea frente a un nuevo Madrid con nuevas estrellas. Los franceses querían volver a levantar un título para revindicar una temporada para la historia, ganando todos los títulos posibles, mientras que el Real Madrid buscaba plantarse en la final para revindicarse de la terrible temporada realizada.
Primera Parte: El PSG sentencia el partido con tres golpes mortales.
El partido empezaba con intensidad propuesta por parte de los parisinos, que se iban a poner por delante con un gol de Fabián tras varios rebotes en el área. Tres minutos más tarde, el Madrid tocaba la pelota tranquilamente, pero Rudiger fallaba un pase que dejaba al «mosquito» solo contra Courtois, y Dembélé con un tiro raso ponía el 2-0 en el marcador.

El PSG intentaba ampliar su ventaja ante un Madrid que prácticamente no atacaba, pero Courtois estaba siendo decisivo para evitar más goles de los de Luis Enrique. Y poco más tarde Fabián volvía a marcar tras una contra donde Dembélé ponía un centro perfecto, y el español sacaba un remate a la perfección para poner el tercero y dejar el partido casi decidido en la primera mitad.
El encuentro se marchaba al descanso con un Madrid que no veía pelota, frente a un PSG que se encontraba a Courtois, que estaba frenando todos los intentos de ampliar la ventaja.
Segunda Parte: Un Madrid diferente pero insuficiente.
El Madrid salía a la segunda parte de una manera diferente, con intensidad y ocasiones, con tiros de Arda Guler desde la frontal que Donnarumma paraba sin mucha dificultad.
En el minuto 60 Modrić saltaba al campo para afrontar su último partido con la camiseta blanca. El partido se convirtió en un correcalles, y con un PSG que tenía mucho peligro a las contras, con Barcola y Doué a las espaldas .

La segunda mitad llegaba a su ecuador con un Madrid con otra cara, controlando el balón pero sin peligro en el área, ya que la defensa liderada por Marquinhos estaba siendo insuperable. Volvía otra buena noticia para el Real Madrid, Carvajal salía al terreno de juego después de su rotura de ligamentos.
Y cuando parecía que el marcador no se movería, Gonçalo Ramos ponía el balón al fondo de la red, tras una buena jugada individual de Barcola por la banda derecha.
Los de Luis Enrique conseguían un pase para la gran final de este mundial de clubes. Los parisinos se enfrentarán a un Chelsea en un gran momento, que ha realizado una gran temporada, quedando en los puestos de Champions en liga y ganando la Conference ante un buen Betis.