La indignación de la afición de Osasuna con Jesús Areso no es un enfado cualquiera, tiene una historia profunda detrás. El modo en que se han desarrollado los acontecimientos desde hace años, y en lo que representa esta situación para un club como Osasuna, con una identidad que va de la mano a los valores del club, respeto y sentimiento de pertenencia.
Jesús Areso es un jugador navarro que se formó en la cantera de Osasuna, apuntaba alto desde joven, sin embargo, en 2017, cuando aún era un simple juvenil, decidió abandonar el club para fichar por el Athletic, que pagó su cláusula de rescisión sin llegar a un acuerdo con Osasuna. Este movimiento, fue visto por muchos aficionados rojillos como una traición, no solo porque Areso se marchó sin mostrar aprecio al club que lo formó, sino también por la manera tan escondida y fría en la que se produjo su salida.

Para Osasuna, un club que trabaja con mucho aprecio su cantera ya que nunca compite en igualdad económica con los grandes equipos, perder a una promesa de esa forma dolió, especialmente tratándose del Athletic, con quien la relación ha sido históricamente tensa por este tipo de movimientos con los jugadores de Tajonar.
El jugador vistió durante 4 años la elástica rojiblanca. El Athletic “castigó” a Jesús la última temporada, ya que no quiso renovar, y lo mandaron a Lezama a jugar con el Bilbao Athletic. Una decisión que no gustó y hizo que el mismo jugador forzara la salida.

Años después, Areso regresó a Osasuna tras romper vínculos por completo con el conjunto rojiblanco. El club rojillo lo acogió de nuevo, apostó por él y le dio la oportunidad de relanzar su carrera, que sin duda alguna, el jugador de Cascante aprovechó.
Ahora, tras una etapa de crecimiento en Pamplona, han salido a la luz informaciones de que Areso desea regresar precisamente al club del que se marchó en su día de manera polémica, el Athletic. Y eso ha encendido aún más a la afición en Pamplona.

La sensación general entre los seguidores rojillos es de traición. Muchos entienden que un futbolista quiera progresar o mejorar sus condiciones profesionales, pero lo que se reprocha es el hecho de que, después de haber dado la espalda a Osasuna una vez, vuelva a hacer lo mismo justo cuando el club le ha ayudado a volver a sentirse importante, y con un mismo destino final
No se trata solo de una decisión deportiva. Para la afición de Osasuna, va de respeto y de principios que son esenciales. Por eso, no sorprende que muchos consideren que Areso ha roto definitivamente el vínculo con el club, y que seguro, en caso de hacerse oficial, el jugador no será bienvenido en Pamplona.
Llevar la camiseta de Osasuna, en Pamplona debe ser un orgullo y un compromiso, y ya se a demostrado, que en caso de no ser así la afición no lo olvida.