Después de tres meses, Isco volvía a una convocatoria con el Real Betis Balompié tras la lesión sufrida en la pretemporada en el partido ante el Málaga, en una acción con Larrubia. El día comenzaba para el andaluz de la mejor manera posible, con el anuncio de su renovación con el club verdiblanco hasta 2028, mostrado en una gran lona situada en las gradas que así se lo hacía saber a todos los béticos.

Desde el principio del partido se vio que el Girona no viajó hasta Sevilla para formar parte de la fiesta de Isco, sino que fue a buscar puntuar en el feudo verdiblanco, y eso consiguió. El primer aviso del encuentro lo dieron los catalanes a través de una internada por banda izquierda de Álex Moreno, exjugador bético, que acabó con un centro para Tsygankov que Valentín Gómez rechazó en la boca de gol. Poco tiempo después, fue el Betis el que avisó a través de Antony, quien, tras un gran pase de Marc Roca, se plantó delante de la portería del Girona pero remató por encima de los tres palos. Pese a la respuesta heliopolitana, fue el Girona el que llevó las riendas del partido durante el primer tramo del mismo, hasta que, en el minuto 20, tras una gran asociación entre Bryan Gil y Onuahi, Vanat remató a bocajarro un centro raso del extremo andaluz para poner el primer gol en el marcador. Tras el primer tanto gironí, los de Pellegrini se vinieron abajo y no supieron cómo hacerse con el control del partido, hasta que, en una contra, Antony puso un centro raso al Cucho en boca de gol, pero Arnau llegó en el último momento para despejar a córner la opción de gol del conjunto verdiblanco. Para cerrar el primer tiempo del encuentro, los de Míchel gozaron de una gran oportunidad tras un balón filtrado a Tsygankov, quien intentó picar el balón por encima de Vallés, pero el guardameta verdiblanco le leyó las intenciones y detuvo el remate del ucraniano.
Tras el descanso, Pellegrini realizó tres cambios, dando entrada a Abde, Amrabat y Ruibal, lo que supuso que, poco a poco, el dominio bético fuera aumentando hasta que el conjunto sevillano se hizo con el control completo del encuentro. Poco a poco fueron llegando las ocasiones béticas a través de un Antony que buscaba el empate de todas las maneras y del Cucho Hernández, quien estuvo cerca de poner el empate de chilena. Pasó el tiempo y llegó el momento más esperado para todos los béticos: la entrada de Isco al partido, que entró en lugar de Pablo Fornals. Desde el principio demostró la calidad que sigue teniendo en sus pies, tirando un caño en su primer contacto con el balón y siendo muy participativo en el juego verdiblanco. El peligro verdiblanco fue aumentando poco a poco hasta que, tras un córner sacado por el propio Isco, Valentín Gómez anotó el gol del empate. El conjunto heliopolitano siguió buscando el gol del desempate sin éxito, hasta que, en el minuto 91, en un balón dividido, Antony impactó en la cara de Joel Roca en un intento de chilena, lo que dio lugar a la expulsión del extremo brasileño y, por consecuencia, que este se pierda el derbi ante el Sevilla la próxima jornada. Finalmente, el Betis reclamó un pisotón de Witsel sobre Bartra que ni el árbitro de campo ni el VAR señalaron.

El encuentro llegó a su fin con un reparto de puntos entre ambos equipos, lo que amargó un poco lo que parecía que iba a ser una fiesta en la vuelta de Isco a los terrenos de juego. Pese al empate, el de Arroyo de la Miel salió del encuentro con una asistencia y una buena actuación individual, con la mirada puesta en el derbi de la siguiente jornada. La mala noticia, además del empate, fue la expulsión de su gran socio la temporada pasada, Antony, que tendrá que ver el encuentro contra el equipo de Nervión desde la grada.
