Lo que parecía una tarde de gloria para el Liverpool tras un gol antológico de Szoboszlai, terminó en pesadilla. El Manchester City tiró de oficio y corazón para darle la vuelta al marcador en los últimos diez minutos (1-2) y mantener viva la llama de la Premier League.
Anfield nunca decepciona, pero lo vivido hoy entre Liverpool y Manchester City entra directamente en los libros de historia de la Premier. En un duelo que tuvo de todo (golazos, tensión táctica, intervenciones del VAR y una remontada agónica) , los de Pep Guardiola asaltaron el feudo «red» para llevarse tres puntos que valen oro.
Un misil para romper el muro
La primera parte fue un ajedrez viviente. Arne Slot y Guardiola plantearon un partido de mucho respeto, donde el miedo a perder pesó más que el hambre de ganar. Sin embargo, tras el descanso, el guion saltó por los aires.
En el minuto 74, Anfield estalló. Dominik Szoboszlai, con la confianza de los elegidos, pidió un balón parado a casi 30 metros de la portería. Su disparo fue un misil teledirigido que se coló por la escuadra de Donnarumma. Un gol de esos que se ven una vez por temporada y que parecía sentenciar el choque a favor de un Liverpool que se sentía dominador.

La reacción del campeón
Pero nunca puedes dar por muerto al City. Cuando el Liverpool saboreaba la victoria, apareció la conexión mágica de los visitantes. En el 83’, tras una jugada embarullada en la que Haaland bajó un balón del cielo, Bernardo Silva apareció con la fe de siempre para poner el 1-1. El silencio se apoderó de las gradas, mientras los «citizens» se lanzaban a por la épica.
Un descuento de locura y polémica
Lo mejor (o lo peor, según el color de tu bufanda) llegó en el tiempo añadido. Con el partido roto, el Manchester City encontró un pasillo por la derecha. Matheus Nunes encaró y Alisson, en un exceso de ímpetu, terminó arrollándolo dentro del área. Penalti claro.
Erling Haaland, que había estado bien vigilado por Van Dijk durante todo el encuentro, no perdonó desde los once metros en el 92′. Pero la locura no acabó ahí. En la última jugada del partido, el Liverpool marcó lo que parecía el empate tras un remate lejano de Cherki con Alisson volcado en el área rival. Sin embargo, tras una revisión eterna del VAR, el colegiado Craig Pawson anuló el tanto por una falta previa de Szoboszlai sobre Haaland y terminó expulsando al húngaro, que pasó de héroe a villano en cuestión de minutos.
Consecuencias en la tabla
Con este 1-2 definitivo, el Manchester City se aferra a la segunda plaza y sigue la estela del Arsenal, impidiendo que los «gunners» se escapen definitivamente. Por su parte, el Liverpool de Slot sufre un golpe anímico durísimo que lo deja fuera de los puestos de Champions, obligado a lamerse las heridas antes de la próxima jornada.
Ficha técnica:
- Liverpool (1): Alisson; Alexander-Arnold, Van Dijk, Konaté, Robertson; Gravenberch, Mac Allister, Szoboszlai; Salah, Luis Díaz, Gakpo (Curtis Jones, 84′).
- Manchester City (2): Donnarumma; Walker, Rúben Dias, Akanji, Gvardiol; Rodri, Bernardo Silva, De Bruyne; Foden, Grealish (Cherki, 60′), Haaland.
- Goles: 1-0 Szoboszlai (74′); 1-1 Bernardo Silva (83′); 1-2 Haaland (92′ p.).
- Incidencias: Expulsado Szoboszlai (90+13′).
