La efectividad del Terrassa le permitió obtener un punto del Narcís Sala ante una UESA que jugó con 10 desde el minuto 63, en un partido en el que la actuación arbitral no fue del agrado para ninguno de los dos equipos
La Unió Esportiva Sant Andreu y el Terrassa se enfrentaron en el Narcís Sala en un duelo de dos equipos que luchan por afianzarse en los puestos de play-off de ascenso a 1RFEF. El equipo local venía de ganar cuatro partidos de forma consecutiva y los egarenses encadenaban cinco encuentros sin conocer la derrota. El estadio presentó una muy buena entrada, superando los 4.000 espectadores, de los cuales unos 200 arropaban al equipo visitante.

Fuente: Red social X @uesantandreu
El Sant Andreu puso el juego y el Terrassa el gol en la primera mitad del encuentro
Nada más empezar el partido, en el minuto 4, Lucas Viñas daba el primer aviso del Sant Andreu tras una excelente jugada colectiva, pero Marcos Pérez realizaba una providencial parada para evitar el gol local. Los primeros compases del encuentro estarían marcados por las buenas combinaciones de los jugadores atacantes del equipo ‘quadribarrat’ que no lograban encontrar a su delantero Marcos Mendes para poder finalizarlas en ocasiones de gol.
La posesión era claramente favorable al equipo local que en minuto 29 volvería a intentarlo de la mano de Sergi Serrano, que ofrecería una magnífica asistencia de ‘cuchara’ a su compañero Max Marcet que se plantaba solo delante del portero visitante, pero el defensa central Álvaro Martín evitaría el disparo enviando el esférico a córner.
Una caída en el área del centrocampista del Terrassa, Nahuel Molina, tras el contacto con el lateral Pablo Santiago en el minuto 37, supuso la primera jugada polémica del encuentro, puesto que el colegiado catalán Manrique Tomás no señaló penalti, lo que provocó las protestas de los jugadores del equipo egarense. Pero no sería la única decisión arbitral que crearía controversia a lo largo del partido.
A falta de un minuto para la finalización de la primera mitad, un saque de banda en largo del Terrassa permitiría a Nahuel Molina, tras una excelente galopada, asistir al delantero holandés Van den Heerik que definiría de forma excelente con un chute raso y colocado a la base del poste, convirtiendo de esta manera el primer gol del partido. La jugada fue criticada por el equipo local, ya que el saque de banda del inicio de la jugada del gol egarense, se efectuó varios metros por delante del lugar por donde había salido el esférico, sin que ni el colegiado ni el asistente hubiesen invalidado la acción.
Segunda mitad con polémica arbitral: el Sant Andreu se queda con diez, 5 tarjetas amarillas para los rojillos y un penalti riguroso señalado a favor de la UESA que le permite salvar un punto
Tras la reanudación, parecía que ambos equipos habían invertido los papeles, y se vería entonces una mejor versión del conjunto entrenado por Oriol Alsina, que comenzó dominado el juego ante una UESA que ofrecía un juego muy impreciso y errático. El partido, a medida que pasaban los minutos, se volvería tosco y con muchas faltas cometidas por los dos conjuntos. Una de ellas, provocaría la segunda tarjeta amarilla para el jugador local Pau Darbra que tras un mal control y la posterior pérdida del balón, derribaría de forma clara a un atacante del Terrassa, dejando así a su equipo con un jugador menos.
El equipo egarense no supo aprovechar la superioridad numérica a pesar de que lo intentaba en varias ocasiones por la banda izquierda a través de Nahuel Arroyo, jugador incorporado en este mercado de invierno procedente del Talavera. El triple cambio realizado en el minuto 71 provocó la reacción del equipo local, que tuvo mediante su jugador Sergi García una ocasión de gol, pero el disparo desde la frontal de área saldría desviado por poco de la portería rival.
Y sería en el minuto 84 cuando llegaría la jugada más polémica del encuentro. El delantero de la UESA, Walid Meddeb, que había entrado en la segunda mitad, sería derribado en el interior del área por el defensa egarense Isma Estévez y el colegiado lo interpretaría como pena máxima. Los jugadores del Terrassa protestarían la decisión arbitral, indicando que el contacto no era suficiente como para señalar penalti, que transformaría Alexis García engañando al arquero Marcos Pérez.
En los últimos compases del partido, un Sant Andreu, aculado en defensa, se dedicó a defender un empate que ya daba por bueno. Este punto le permite al equipo de Nacho González mantenerse en puestos de playoff de ascenso al término de esta jornada, mientras que el Terrassa se queda a dos puntos de la quinta posición de la tabla que ocupa el equipo filial del FC Barcelona.
