Cuando vuelve la Champions League se abren muchos frentes para todos los equipos pero en especial para el Real Madrid, que es su competición favorita. El equipo madrileño parece tener algo dentro de su cuerpo que hace que los partidos de Champions sean totalmente diferentes a los de otras competiciones y se saque la mejor versión del equipo. Y el partido contra el Inter de Milán no fue menos.
Los de José Mourinho salieron a presionar bastante arriba desde el primer momento, no obstante, los comandados por Cristian Chivu respondieron sacando el balón y demostrando que querían tener el dominio del partido. Este dominio no se transformó en las ocasiones más claras y en algunas llegadas sé pedía más claridad con el último pase y acabar esas jugadas. Los fallos del Inter lo aprovechó el Madrid donde gracias a errores en salida de balón pudieron convertir dos goles cuando solo llevábamos 25 minutos. Dos fallos muy claros que no se pueden cometer en competiciones de tan alto nivel. El Madrid por su parte, estuvo ahí, atento a lo que pudiera pasar manteniendo una presión alta que dio sus frutos.
Evidentemente, después del varapalo para el equipo italiano, le costó volver a entrar en el juego y es donde el Madrid se hizo más grande defensivamente. Una zaga ya predeterminada con Cucurella, Konaté, Huijsen y Dumfries es un alivio para Mourinho que no rotará mucho en esa zona para los partidos importantes. El Madrid siguió aprovechando errores del Inter y pudo marcar más goles antes de la segunda parte. Goles, que pudieron haber sido una sentencia en el Santiago Bernabéu.

Era necesario que mejorase el Inter para acercarse a la renta del marcador, pero eran más riesgos los que cometía, y más opciones le dejaba al Madrid a la contra donde también desaprovechó. Mbappé y Bellingham erraron en las más claras y eso dio vida al Inter. El encuentro llegó a un momento que se convirtió en un ida y vuelta, estilo que beneficiaba al Madrid al tener un ataque tan rápido y tan goleador. El combinado de Chivu calmó las aguas y empezó a dominar aún más el partido. Hundió igual de bien que en el primer tiempo aunque esta vez combinó mejor dentro del área. Característica que desconcertó a los de Mourinho que perseguían sombras y sufrían ocasiones claras salvadas por Courtois. El belga volvió a protagonizar una gran noche en Champions League y el gol de Carlos Augusto en el 77′ le hizo más grande ante las últimas ocasiones interinas.
En conclusión, el Madrid se llevó un partido importante, el primero contra equipos del bombo 1, y demuestra seguridad para llevarse partidos complicados. A la vez, resulta complicado ver un juego brillante del equipo blanco y la segunda parte deja dudas en defensa. Es un equipo construido para ser sólido en defensa, donde el medio del campo sea una zona de paso y que los grandes jugadores en ataque decidan el partido.
