El Málaga firmó una trabajada victoria en los minutos finales frente al Huesca (5-3) que lo aúpa hasta a la cuarta posición a tan solo un punto de la segunda plaza. Por su parte, el Huesca sigue naufragando en los puestos de descenso a tres puntos de la permanencia marcada por el Leganés.
Los resultados de unos y otros como locales y visitantes daban a entender que el partido iba a ser «pan comido» para los boquerones, pero LaLiga Hypermotion tenía guardado otro desenlace distinto. El Málaga, segundo mejor local con 9 victorias, mientras que el Huesca llegaba consagrado como el peor visitante de la categoría con 8 puntos de 42 posibles. El conjunto de Funes comenzó con la batuta del partido, pero iba a ser la entidad oscense la que se adelantó en el marcador.
Óscar Sielva desde los 11 metros engañó a la perfección a Alfonso Herrero. Después del gol, comenzó el dominio malacitano por medio de un Joaquín Muñoz inspirado. Este último dejó un gran balón a la estrella malagueña, David Larrubia, para que con su llegada desde segunda línea empatase tras un gran disparo de primeras. Justo antes del descanso, el VAR llamó a Gorka Etayo, que tras poca revisión concedió otra pena máxima muy similar a la anterior, esta vez para los locales. Adrián Niño iba a ser el encargado de poner por delante a los blanquiazules.
La segunda parte comenzó como acabó la primera, con asedio malaguista. Joaquín estrelló en el palo su remate tras una contra perfectamente ejecutada por los de Funes. Tan solo un minuto después, un centro raso desde el lateral derecho de Puga le quedó al ex del Huesca, que con un amague, hizo el tercero en el marcador para los locales. El encuentro siguió con el dominio malacitano con diversas oportunidades, como la de un Chupete en el minuto 70, que acababa de sustituir al goleador Niño. Sin embargo, en el minuto 88 se desataría la locura.
Una sucesión de malas decisiones y despejes de la defensa local, provocó que el veterano Jorge Pulido recortara distancia tras un cabezazo que nada pudo hacer Alfonso Herrero. El pánico se desató en La Rosaleda. Poco iba a durar, ya que una indecisión de los defensas visitantes permitió que un enrachado Chupete anotase un gran gol con el balón botando en mitad del área. Minuto 95, un corner desde la esquina izquierda y la locura se iba a volver a desatar en la decena de aficionados visitantes. Sielva peinó en el primer palo y Álvaro Carrillo remató a placer para volver a instalar el miedo en la afición malagueña. La última ofensiva del equipo de Bolo provocó un letal contraataque que Chupete no desaprovechó para ya sí liquidar el encuentro.
Chupete y Larrubia llevan en volandas al Málaga CF para, al menos, luchar hasta el final por los puestos de ascenso para la primera división. Mientras tanto, el Huesca continúa sin un rumbo claro con un juego muy poco dinámico, sin peligrosidad y con una sangría defensiva preocupante.
