La victoria del conjunto quadribarrat por 2 a 1 en el Narcís Sala supuso este domingo el ascenso a la categoría de bronce tras años intentándolo.
El ambiente en los alrededores del Narcís Sala era de día grande, ya desde dos horas antes del partido la afición se iba acercando para hacer la previa en los aledaños del estadio con la camiseta quadribarrada cantando a su Sant Andreu.
Quien no pudo estar fue su entrenador, Natxo González, que sufrió un infarto el pasado miércoles del que se está recuperando.
El conjunto barcelonés salió con nervios en la primera parte después de caer la semana pasada ante el filial del Valencia, sabiendo que el Atlético Baleares, su principal perseguidor, había cumplido por la mañana. Aún así, dependían de ellos mismos y la afición apretaba para no demorar más el ansiado ascenso. El duelo estaba cargado de interrupciones y falta de ritmo, y no fue hasta la media hora de partido que llegaría la ocasión más clara, cuando Albertito se quedó solo ante el portero reusense Parra e incomprensiblemente envió el balón desviado a la derecha del arquero.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto local dio un paso adelante y a los 7 minutos de la reanudación Viña estuvo cerca de avanzar al Sant Andreu estrellando el balón en el palo. No estuvo exento el Reus de ocasiones ya que cinco minutos después un remate de cabeza de Andy tras salida de córner estuvo a punto de silenciar el Narcís Sala y poco después un gran disparo lejano de Ricardo Vaz exigió una gran intervención del portero quadribarrat Iñaki.
Y en el minuto 68 llegaría el delirio, cuando Marcos Mendes, desde el segundo palo, mandaría al fondo de las mallas un gran centro de Jordi Méndez desde la derecha. Sin embargo, no duró mucho la alegría de los locales ya que en el 75′ Ricardo Vaz empataría el partido en una contra que pilló mal colocada a la defensa del líder de la categoría. Pero el Sant Andreu no quería desaprovechar la oportunidad de ascender y en el minuto 80 Lucas Viña forzó un penalti protestado por los visitantes que Señé se encargó de transformar.

El marcador no se movería y el 2 a 1 final certificaba el ascenso matemático a falta de dos jornadas de un Sant Andreu que dedicó la promoción de categoría al míster Natxo González, con quien lo celebraron vía videollamada en el vestuario. La euforia se desbordó en el Narcís Sala con invasión de campo y celebración conjunta de jugadores y afición, una afición que bien merecía una alegría como esta tras no fallar nunca a su equipo, el equipo de su querido Sant Andreu de Palomar.
