
Juanma celebra un gol ante el Juventud Torremolinos : 📷EuropaSur
El Algeciras CF ya sabe lo que es ganar esta temporada. El conjunto de Adrián Colunga se impuso por 1-2 al Juventud Torremolinos este sábado en El Pozuelo, en la quinta jornada del Grupo 2 de Primera Federación, gracias a un golazo de Javi Avilés en el tramo final del encuentro. Los albirrojos suman así sus primeros tres puntos del curso y alcanzan los cuatro en la clasificación, aunque todavía permanecen en puestos de descenso.
Adrián Colunga introdujo novedades en el once para intentar corregir los problemas defensivos que habían acompañado al equipo en las primeras jornadas. El técnico apostó por una línea de tres centrales, con Joseca y Tomás actuando como carrileros, en busca de una mayor solidez atrás.
El cambio de dibujo no pudo comenzar mejor. Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Joseca apareció por banda, ganó metros y encontró a Juanma García, que definió ante Javi Cuenca para poner el 0-1 en el marcador. El Algeciras golpeaba primero y encontraba el premio a un inicio de partido muy intenso.
Sin embargo, tras el gol los albirrojos bajaron ligeramente los brazos y permitieron que el Torremolinos se metiera poco a poco en el encuentro. Los locales aprovecharon esa circunstancia para igualar el partido cerca de la media hora. Cristian Rodríguez apareció en el área y estableció el 1-1 en el minuto 28, resultado con el que se llegaría al descanso.
El empate no reflejaba del todo lo sucedido durante una primera parte en la que el Algeciras mostró superioridad y generó ocasiones muy claras para volver a ponerse por delante. Los de Colunga fueron mejores durante buena parte de los primeros 45 minutos, pero se encontraron con un Javi Cuenca inspirado bajo palos. El guardameta del Torremolinos sostuvo a su equipo y evitó que los albirrojos llegaran al descanso con ventaja.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro cambió de ritmo. El Algeciras bajó algo las revoluciones y el Torremolinos dio un paso al frente en busca de una victoria que también necesitaba con urgencia. Ninguno de los dos equipos quería cometer un error que pudiera resultar definitivo, conscientes de que ambos llegaban a la quinta jornada sin haber conseguido todavía una victoria.
El partido entró así en una fase de máxima tensión, con los dos conjuntos buscando los tres puntos pero sin terminar de encontrar la manera de desnivelar el marcador. Y cuando todo parecía encaminado al empate, apareció Javi Avilés.
El atacante, que había entrado en la segunda mitad, fue protagonista de una acción que tuvo absolutamente de todo. En una jugada polémica dentro del área albirroja, los futbolistas del Torremolinos reclamaron penalti. La acción fue revisada por el FVS y, tras la revisión, el juego continuó. El balón acabó en poder de Avilés, que inició una carrera desde campo propio.
El algecireño se marchó de todos los jugadores que encontró a su paso, recorrió prácticamente todo el campo y, ya en la frontal del área, enganchó un auténtico escuadrazo. Esta vez Javi Cuenca no pudo hacer nada. El disparo terminó en la portería local para convertir el 1-2 y desatar la locura entre los aficionados albirrojos desplazados hasta El Pozuelo.
El tanto, anotado en el tramo final y registrado oficialmente en torno al minuto 90, daba al Algeciras una victoria que parecía haberse escapado durante muchos minutos.
El conjunto de Colunga consigue así su primera victoria de la temporada después de cuatro jornadas sin conocer el triunfo. Tras el empate de la pasada semana frente al Águilas, los albirrojos alcanzan los cuatro puntos de quince posibles, aunque todavía no les sirven para abandonar la zona roja de la clasificación.
La otra cara de la moneda es un Juventud Torremolinos que se hunde todavía más en la tabla. Los malagueños continúan sin ganar después de cinco jornadas y se quedan con un solo punto de quince posibles, en el último puesto de la clasificación.
El Algeciras, por su parte, vuelve a casa con algo más que tres puntos: una victoria agónica, un cambio de dinámica y, sobre todo, una dosis de confianza después de un inicio de campeonato que había dejado al equipo sin margen para seguir esperando.
