La Fiscalía de Milán ha puesto bajo la lupa al designador arbitral de la Serie A. Se investigan supuestas irregularidades en partidos clave y una posible red de favoritismos que evoca los fantasmas del pasado.
El fútbol italiano vuelve a encontrarse en el ojo del huracán. En lo que ya se denomina en los medios locales como una «nueva crisis de integridad», la justicia ordinaria investiga a Gianluca Rocchi, máximo responsable de las designaciones arbitrales en Italia, por su presunta implicación en un caso de fraude deportivo.

La noticia, adelantada por diversas medios este fin de semana, ha provocado ya la autosuspensión de sus funciones por parte de Rocchi y su colaborador Andrea Gervasoni, mientras la Federación Italiana (FIGC) sigue con cautela el desarrollo de los acontecimientos.
Los tres puntos clave de la investigación
La Fiscalía de Milán basa sus pesquisas en varios episodios específicos ocurridos entre 2024 y 2025, donde se habrían detectado comportamientos que presuntamente buscaban alterar el desarrollo natural de los encuentros:
- Presiones en la sala VAR: Se investiga un presunto incidente en un duelo entre Udinese y Parma, donde Rocchi habría intentado influir físicamente en las decisiones de los colegiados del VAR para señalar un penalti.
- Supuesto trato de favor: Los fiscales rastrean si existió una tendencia a designar árbitros que pudieran ser considerados «favorables» a los intereses del Inter de Milán en partidos determinantes, como el derbi de Coppa Italia o su enfrentamiento ante el Bolonia.
- Alteración de turnos: Se analiza si se modificaron las rotaciones arbitrales de forma deliberada para evitar que ciertos colegiados pitaran partidos críticos, afectando la imparcialidad del sistema.
¿Un nuevo ‘Calciopoli’?
Aunque las comparaciones con el escándalo de 2006 son inevitables, las autoridades insisten en que el proceso se encuentra en una fase preliminar. Por el momento, el Inter de Milán ha manifestado su total ajenidad a los hechos, mientras que la defensa de Rocchi confía en demostrar que todas las actuaciones se ciñeron a los protocolos técnicos de la Comisión de Árbitros (CAN).
Lo que está en juego
La audiencia preliminar está prevista para este jueves 30 de abril. De confirmarse los indicios, el impacto para la Serie A podría ser devastador, no solo a nivel de imagen internacional, sino también en el plano administrativo.
Nota de redacción: Por el momento, no existen sanciones firmes ni imputaciones directas contra los clubes mencionados. La investigación se centra en la responsabilidad individual de los gestores arbitrales bajo la premisa de presunción de inocencia.
