Es todo una incógnita lo que va a pasar en el FC Barcelona a día 4 de agosto, ya que el equipo culé está sin delantero centro. Una posición que desde la salida de Lewandowski en junio no ha reforzado. Además de eso, Ferrán Torres es el único delantero centro en plantilla, pero este no tiene claro seguir. Su madera como negociador y su ego a ratos transparentes parece que se esté hablando con el mismísimo Messi o alguna persona de otro planeta. Ante eso, el Barça se enfrenta a una decisión: renovarlo o venderlo, otra opción sería desechable, puesto que el valenciano acaba contrato en 2027 y se iría sin dejar ni un euro en las arcas del club. Quedándose con Ferran, el único delantero es Hamza Abdelkarim, un reciente fichaje del Barça Atlètic que está haciendo una gran pretemporada. Otras opciones serían usar a Karim Adeyemi o Anthony Gordon de delanteros, pero sería un gran despropósito plantarse en La Liga con extremos de puntas. Y ante las contínuas esperas del fichaje de Julián Álvarez, el argentino con la puerta cerrada en su club actual, en el Barça no parece haber un Plan B al fichaje del argentino.

Evidentemente, el run run sigue sonando fuerte en Can Barça ya que a falta de 2 semanas del inicio de la competición liguera, no hay un delantero en plantilla. Han sonado nombres como Victor Oshimen o Dusan Vlahovic pero no parecen cuajar ni por el nivel, ni por las pretensiones económicas. Por otro lado siguen saliendo fichajes a otros clubes como el de Carlos Espí al Real Madrid, Gonçalo Ramos al Milan o Asslani al Leizpig. Seguir intentando el fichaje de Julián sería darse golpes contra una pared bien construida, el Atlético de Madrid no le dejará salir si no hay un pago de su cláusula, además de haber denunciado a la institución culé, no parecen muy abiertos a negociar con el Barça. Y desde una posición privilegiada, Deco parece haber cogido las vacaciones en agosto.
