Los de Guardiola remontan al Arsenal en el Etihad para recuperar el mando, mientras que un cabezazo de Van Dijk decanta un derbi de Merseyside volcánico.
Hay domingos que no son para el fútbol de salón, sino para la supervivencia. La jornada 33 de la Premier League pasará a la historia de este curso como el día en que el Manchester City le recordó al Arsenal quién sigue siendo el dueño del jardín y el Liverpool le arrebató el orgullo a su vecino en un Goodison Park que vivió su último derbi con el corazón en un puño.
El City sobrevive a la emboscada de Arteta
En el Etihad, el Manchester City dio un golpe de mano al campeonato (2-1) en un partido que fue una partida de ajedrez con revoluciones de Fórmula 1. El Arsenal de Arteta, valiente y ordenado, llegó a soñar con el asalto al liderato tras una primera parte impecable donde desactivaron la maquinaria de Rodri y compañia. Sin embargo, el City es un animal que huele la sangre.
Tras el descanso, la insistencia local derrumbó el muro ‘gunner’. Con una presión asfixiante y una pegada clínica, los de Guardiola dieron la vuelta al marcador para llevarse tres puntos que valen media liga. El Arsenal se marchó con la sensación de haber tenido al gigante contra las cuerdas, pero en este estadio, si no rematas, acabas devorado.

Van Dijk reina en el caos de Merseyside
Dos horas antes, la ciudad de Liverpool se detuvo para un derbi de Merseyside que tuvo de todo menos pausa. El Liverpool se llevó el botín (1-2) ante un Everton que peleó cada centímetro de hierba como si fuera el último. Los ‘Toffees’ plantaron cara, pero sucumbieron ante la jerarquía de los capitanes.
Fue Virgil van Dijk quien, con un testarazo marca de la casa a la salida de un córner, hundió las esperanzas de Goodison Park. El Everton, pese al empuje final y a tener al Liverpool encerrado en su área durante los minutos de descuento, se quedó sin premio. Tres puntos vitales para que los ‘Reds’ no pierdan la estela de los dos de arriba en un sprint final que promete ser no apto para cardíacos.
Locura en Villa Park y el Forest respira
La jornada de domingo dejó otros dos escenarios de puro fútbol británico. En Birmingham, el Aston Villa se impuso al Sunderland en un partido de patio de colegio (4-3) que hizo las delicias del espectador neutral pero destrozó los nervios de Unai Emery.
Por su parte, el Nottingham Forest dio un paso de gigante hacia la salvación al golear 4-1 al Burnley. El City Ground fue una caldera para celebrar una victoria que da aire a un equipo que se niega a abandonar la élite. La Premier no da tregua; el City ya manda, el Liverpool acecha y el Arsenal espera un milagro que hoy se le escapó entre los dedos
