Era un partido a priori fácil para el Madrid. Los de José Mourinho venían de sus 2 primeras victorias en la competición liguera, sin embargo los de Funes no conocían la victoria en su regreso a primera división tras solo conseguir un empate en la Rosaleda ante el Deportivo de La Coruña. Podíamos esperarnos a un Málaga más conservador, pero vimos todo lo contrario contra un Real Madrid que supo aprovechar las ocasiones.
Los recién ascendidos salieron a tener el dominio del balón y del partido contra un Real Madrid que no le puso problemas. Hasta las salidas de balón más complicadas con la presión del Madrid conseguía salir el Málaga. Con 5 cambios respecto al partido contra la Real Sociedad, el más significativo era la entrada de Eduardo Camavinga por Bernardo Silva, que no estaba jugando tan bien al experimentar una nueva posición. Además de la ascensión de Cucurella ya como lateral izquierdo titular. El catalán, había sido suplente en sus 2 primeros partidos con el club blanco. Y Trent Alexander-Arnold ocupó el puesto de Dumfries. El técnico portugués aprovechó el vacío del carril derecho para poner a un jugador más ofensivo que dio sus frutos con una asistencia.
El equipo andaluz merodeó con posibilidades la portería de Courtois, aunque en ocasiones dejaba al Madrid muy expuesto en ataque contra una defensa que, en los 15 peores minutos del Málaga, vimos sus carencias defensivas con el gol de Bellingham. El inglés pareció recuperado de sus lesiones y a un nivel muy parecido del que le vimos en su primera temporada como jugador blanco. Mourinho ha convertido a Jude en el jugador que todos conocíamos: incansable, insufrible, rápido, ofensivo, recuperador y sobre todo con definición en el área. Durante esos minutos fatídicos el Málaga siguió con su juego ofensivo, no obstante el Madrid aprovechó eso para marcar 2 goles más que dejaron servida la primera parte con solo 30 minutos de juego. Los merengues volvieron a hacer ver su espectacular pegada con sus cracks, y mostraron un juego que ya no es tan malo. Por parte andaluz, los de Funes acabaron pidieron la hora para el descanso con un Madrid que quería más.

La segunda parte fue muy parecida a la primera donde en los primeros minutos, el Madrid volvió a dejar descabellada la defensa malaguista y tanto Mbappé como Bellingham pudieron marcar otro gol más. Con la entrada de Diomandé por parte local, algo pareció cambiar en el Málaga, ya que con 3 extremos en la alineación se tiró en plancha a por el partido. En clave Real Madrid, el extremo costamarfileño ocupó la banda derecha donde estaba Trent, dejándole al inglés en un papel más secundario. El Málaga lo siguió intentando con su estilo claro: jugando fácil y rápido aunque le faltó más verticalidad y llegada a la portería de Courtois. Larrubia fue uno de los que más lo intentó aunque no estando del todo acertado. Las pocas ocasiones malagueñas también pudieron ser el gran hacer de los de Mourinho que con la entrada de Rüdiger por Konaté estuvieron impecables en la defensa.
Seguramente le faltó experiencia y contundencia al Málaga en un equipo que es muy joven aún, pero con un estilo claro que no se modifica ante rivales de tal calibre. Cabe recalcar que los recién ascendidos tienen una de las peores plantillas en toda la Primera División española. Por parte del Madrid, ganan un encuentro que eran 3 puntos asegurados y se afianzan como líderes momentáneos tras volver a ganar sus 3 primeros partidos. Los de Mourinho sobre todo demuestran capacidad ofensiva y goleadora, y un juego más vertical que nunca que veremos si puede hacerle frente al Barcelona.
