Es complicado escribir unas palabras después de ver a España campeona del mundo. Es brutal el campeonato que han hecho los chicos de Luis de la Fuente y como han competido todos los partidos. El juego que han alcanzado va a quedar en los anales de la historia. El gran partido contra Francia, la aparición de Merino ante Bélgica, la resistencia ante Portugal y este último partidazo ante Argentina que ha sido sufrido hasta el final con la merecida victoria gracias al gol de Ferrán Torres.

Hablábamos de España como la favorita para esta final. Aunque Argentina era la actual campeona, la línea ascendente en la que venia España mostrando el juego más parecido al de la Eurocopa, era la que se adelantaba en las apuestas ante una Argentina que venía de ser decisivo en las segundas partes y en prórrogas.
España salió con el once de gala, el que llevaba siendo el titular desde el partido ante Bélgica. Argentina, su once era un preludio de lo que iba a suceder: una defensa férrea y una agresividad en algunos momentos innecesaria, amargó el partido a España durante 106 minutos.
Los liderados por Rodrigo Hernández desde el medio del campo jugaron como lo hicieron ante Francia: triangulaciones, combinaciones y llegadas por el pasillo entre lateral y central que dejaba Argentina y fue donde sucedieron algunas de las primeras ocasiones españoles en la primera parte. En este primer tiempo, después de la primera pausa de hidratación, es cuando vimos seguramente los mejores minutos de Argentina tanto defensivamente como ofensivamente: la albiceleste estuvo más cómoda que nunca viendo que España no conseguía pasar su doble línea de 4 jugadores. Algunas llegadas como la de Julián Álvarez o Nico González fueron disminuidas por la defensa impresionante liderada por Cubarsí y Laporte, y las salidas impecables de Unai Simón, un portero que pasará a la historia por solo haber encajado un gol en 8 partidos del Mundial más complicado de la historia.
España mejoró gratamente en la segunda parte y disputó los mejores minutos de la final. La entrada de Pedri González y Ferrán Torres hicieron aún mejor el fútbol de la selección que aguantaron como leones las continuas patadas de los defensores argentinos. Las ocasiones seguían llegando pero siempre con la sensación de que España perdonaba y que un gol de Argentina podía ser definitivo y llegar en cualquier momento. ‘Dibu’ Martínez volvió a demostrar el portero que es aparte de los penaltis y resistió hasta un final que Argentina lo veía más cerca. La expulsión de Enzo Fernández al límite de la lesión de Cubarsí no trastocó los planes de Scaloni para la prórroga, donde España sacó su efectividad a pasear.

Hasta en 3 ocasiones marcó gol España en la prórroga. Incomprensiblemente se le anuló un gol a Nico Williams en una teórica falta de Merino. Podía ser que España se viniese abajo pero siguió intentándolo con más fuerza que nunca.
Y lo más esperado llegó en el 106′: un centro de Pedro Porro al segundo palo llegó a la cabeza de Nico Williams que algo desorientado la pasó de cabeza atrás y ahí estaba Ferrán para marcar el gol de todos, el gol más merecido para España, el gol que le ha dado la Copa del Mundo a España y la segunda estrella que queda grabada en la camiseta.
España compitió, jugó bien, disfrutó y sobre todo, ganó.
