Todo sale bien en Sevilla. El Betis alcanza su mejor arranque de la historia de la liga consiguiendo cifras que en una temporada tan ilusionante parecían complicadas. Es un año donde el equipo de Manuel Pellegrini tiene la gran responsabilidad de volver a la Champions League después de 20 años sin disputarla, todo acompaña en la Cartuja.
De los primeros 8 partidos en liga, se han conseguido seis victorias, entre ellas, tres contra equipos que juegan competición europea como Real Sociedad, Villarreal y Real Madrid. Este último partido, sacado por la mínima en un encuentro donde vimos la cara más defensiva del Betis. Si bien hemos asociado el Betis de Pellegrini a un equipo ofensivo y dominador aunque débil atrás, esta temporada vemos partidos donde el equilibrio entre las líneas se está efectuando a la perfección. El nivel de Natan y Marc Bartra, combinado con un Llorente que tiene un rol de rotación, han hecho sacar 5 partidos por la mínima sin contar la victoria en Champions ante el Lille de Davide Ancelotti. Parte de la culpa la tiene Álvaro Vallés que está a un nivel excelso realizando sus mejores partidos en el club bético desde su llegada el año pasado.
Pero también volvemos a ver ese fútbol tan bonito que practica el Betis como ayer ante Osasuna, que provocó la destitución de Ramis. Tal como dijo el míster, el partido fue completísimo en todas las líneas del campo. Ninguna descompensada ante la alta insistencia que proporcionó el equipo verdiblanco desde el primer minuto. En un partido donde por fin vimos la versión esperada de Isco, que tras no pisar el césped la anterior temporada, volvió a demostrar un liderazgo digno del jugador que es. Tanto en los goles, que contribuyó en dos, tanto como capitán, que para los compañeros, es el jugador referencia. Encuentros donde en lo ofensivo destacan todos, hasta Fran Garcia. Esperábamos ver un partido a ese jugador diferencial arriba desde la banda que le ha llevado a ser convocado en este último parón con la absoluta. El Betis chutó 20 veces en dirección a la portería de Aitor Fernández. Cucho volvió a ser un jugador clave en ocasiones como segundo punta gracias a su genial entendimiento con Abde y Riquelme. Este, ocupó la banda derecha y no hizo un partido nada malo. Sustituyó a Antony, el cual no ha tenido una buena climatización al inicio de temporada. Será una solución para el ingeniero próximamente… Y finalmente, la entrada del canterano José Morante sentenció marcando en su debut a un Osasuna decaído por una mala primera parte.
Y si todo se ve tan bien, solo hay que mirar el calendario para afrontarlo de dos maneras: con miedo y percance, o con ilusión y templanza. Ante todo, el equipo verdiblanco no tiene que salirse de la más estricta humildad y respeto en una semana donde se ve las caras contra el Porto y el FC Barcelona, el actual líder indiscutible de la Primera División.
